La Biosfera Tawahka Asangni

La creación de la Reserva fue producto de la gestión que, desde finales de la década de 1980 hasta finales de la década de 1990, realizaran instituciones tales como  OPAWI, la Federación Indígena Tawahka (FITH), la Administración Forestal del Estado, el Ministerio de Defensa y Seguridad Pública y la Comisión Nacional del Medio Ambiente, entre otras, para establecer un sistema de reservas, el cual fue establecido a través del Acuerdo Ejecutivo 0983-94 y se le denominó PLAPAWANS, conformado por las Reservas de los Ríos Plátano, Patuca, Wans Coco o Segovia, la Reserva Indígena MISGAR, la Reserva Indígena Tawahka, las Reservas Antropológicas aledañas, las Montañas de Colón y sus zonas de amortiguamiento.

Este Acuerdo sirvió de base legal para que en el año 1998 se sometiera al Congreso Nacional la iniciativa de Ley para crear la Reserva de Biosfera Tawahka y la Reserva del Patuca. La BTA fue considerada bajo la categoría de Reserva de Biosfera, y en el año 1999, por medio del Decreto 157-99 se crean ambas Reservas.

La Reserva de Biosfera Tawahka Asagni fue creado estimando una extensión de 233,142.00 hectáreas, y localizado en su mayor parte en el Departamento de Olancho, Colón y Gracias a Dios. Para la BTA se ha identificado los bosques húmedos tropicales como la principal zonas de vida. Dentro de esta zona, se han determinado al menos 13 ecosistemas diferentes como resultado de un reciente trabajo de clasificación de los ecosistemas del país, realizado basándose en imágenes satelitales del año 1997.

Estos ecosistemas naturales ocurren con ecosistemas de origen humano como potreros, huertos y cultivos, pastizales y guamiles. A pesar de que estos últimos ecosistemas van creciendo en extensión a medida que la presión humana crece, dentro de los bosques naturales remanentes se han reportado la presencia de entre 107 y 125 géneros de plantas con usos medicinales (House, 1999 y Muller, 2000), 29 especies alimenticias, 47 especies forestales.

Respecto a la fauna, el enfoque de los estudios ha sido dirigido hasta ahora hacia los grupos de vertebrados. Para los peces se han encontrado 9 especies; en los anfibios y reptiles se han reportado 5 especies, aunque los investigadores estiman que podrían encontrarse muchas mas especies diferentes de estos grupos. En cuanto a las aves, se han reportado 103 especies; y para los mamíferos un número de 18 especies, incluyendo 2 especies de venados.

La geología del Este de Honduras ha sido poco estudiada. Estudios recientes indican que la Montaña de Colón esta formada por calizas masivas Atima del Cretáceo y las rocas mas viejas del area son las filitas Aguas Frías del Jurásico que están expuestas en las áreas norteñas y orientales. En el área agrícola de las aldeas Tawahka se encuentran suelos fluviosoles, según un perfil esquematizado de las vegas previos al fenomeno del huracan Mitch, al menos 4 tipos de suelos se podían encontrar:

  • suelos aluviales fértiles,
  • suelos aluvial legamo,
  • aluviales consolidados,

después del mitch estos suelos fueron modificados a playas, piedras y arena. La BTA está ubicada dentro de la variante climática muy lluviosa de transición y de barlovento, con los meses más lluviosos de junio a diciembre y la estación seca entre enero y mayo.

La precipitación promedio registrada es de 2,700 mm, con temperaturas que oscilan entre los 22 a los 330C. La calidad del aire no ha sido objeto de estudio, los niveles de contaminación por humo de incendios forestales puede incrementar la presencia de CO2 en el aire, principalmente en la época seca cuando ocurren las quemas agrícolas.

Es probable que aun con este factor la calidad del aire se mantenga dentro de los parámetros permisibles la mayor parte del año.

La problemática natural del área se puso de manifiesto luego del paso del huracán y la tormenta tropical Mitch, que provocó el lavado del suelo y dejó expuesta una capa rocosa incapaz de favorecer el desarrollo de un sistema radicular que sirva de base a la formación de una nueva capa de suelo.

Tal lavado del suelo y su vegetación ha provocado la pérdida de hábitat para especies que interactuaban en el bosque y los ríos. La problemática de carácter humano había sido evidenciada previo a la creación de la Reserva. Fue de hecho la razón por la cual grupos organizados urgieron al Gobierno a establecer el carácter de protección. El avance de la frontera agrícola principalmente en la comunidad de Dulce Nombre de Wasparasni, en el año 2000 se aumenta la deforestación por la agricultura, la venta de madera para leña, el alquiler de pastos, el engorde de ganado
y el repasto. Otros sectores afectados son Villa Progreso y Villa Linda de Wampú. 

Se reconoció también que los colonos con tradiciones ganaderas, plantan pastos para la cría de ganado y que éstos venden las tierras trabajadas a ganaderos quienes luego las consolidan en extensiones de parcelas empastadas. Esta es la situación que aún prevalece en la Reserva.

Basados en el Censo Poblacional que sé efectuó en 2002 por ICADE-ProBAP se identificaron 807 familias con un total de 5,137 habitantes (2,697 hombre y 2,440 mujeres), distribuidas en 47 Comunidades. El crecimiento poblacional se ha dado en función de la migración ocurrida en los últimos 5 años, con inmigrantes de 11 departamentos del país, principalmente de La Paz, El Paraíso, Olancho y Francisco Morazán, constituyendo el 61.2% de la población existente en la BTA. 

Sobre la forma de organización, según ICADE, existe cuatro formas de organización importantes en las comunidades: El Patronato, La Asociación Educativa Comunitaria (AECO), la Iglesia y el Equipo de Fútbol. Green Pro encontró que las comunidades ladinas se organizan de forma tradicional en Patronatos, Juntas de Agua y Sociedad de Padres de Familia y en menor grado Comités de Salud. Además existen en la BTA
algunas organizaciones de tipo empresarial, como “La Cooperativa”.

El componente de salud presenta serias deficiencias ya que los servicios que presta el Estado son limitados o inexistentes. En general no existe una infraestructura sanitaria y los Centros de Salud resultan muy distantes para la mayor parte de las comunidades. El aspecto educativo presenta un perfil similar.

En el año 1999 se estimó un analfabetismo de 90% en jóvenes y niños menores de 20 años; y el año 2000 se encontró que el 36% e los jefes de familia son analfabetos, que un 19.7% tiene una primaria incompleta y el 45% restante no completaron la primaria. Green Pro en el 2001 resume la problemática de educación de la siguiente manera: existencia de escuelas unidocentes, nivel primario incompleto, maestros empíricos en su mayoría, no hay supervisión en consecuencia se incumplen horarios y periodos obligatorios.

En general la población no tiene acceso a una educación ‘moderna’ y funcional a pesar de que la mayoría de los habitantes son jóvenes en edad de aprovechar y asimilar una correcta base formativa.

La principal actividad económica de los Tawahka es la agricultura, el 96.1% de los pobladores se definen como agricultores, los cuales cultivan básicamente para consumo local, la ganadería y la cría de cerdos es otra actividad que se practica, en esta última la mujer juega un papel importante.

En general, los recursos naturales son considerados como una fuente de insumos, el bosque representa la principal fuente de materia prima para diversas actividades que realizan los Tawahkas como artesanías, fabricación de cayucos y pipantes, además de la obtención de leña, construcción, medicinas y especies para cacerías.

Las principales actividades de subsistencia son la pesca, agricultura, cacería, recolección de productos forestales y la cría de ganado en pequeña escala. En el área el servicio de transporte es proporcionado por pipantes y cayucos, los medios de transporte terrestre en esta zona son muy escasos debido falta de carreteras y al mal estado de las pocas existentes. Por esta razón el río representa la mejor vía de comunicación de la zona.

Otro medio de comunicación es la radio a través del cual pueden comunicarse las  comunidades estableciendo también enlaces con alguna radio comercial en Catacamas.

Los terrenos ubicados dentro de los límites del área, por Decreto, son de carácter inalienable, imprescriptible, irreductible y no gravable. Lo anterior es del conocimiento de los habitantes, sin embargo, el acceso a tierras “nacionales” motiva a los colonos a internarse a lugares aislados dentro de las selvas en busca de nuevas tierras y hay campesinos que pueden llegar a tener 10 manzanas mejoradas, o bien, terrenos superiores a las mil manzanas.

El área de la BTA no ha sido objeto de un ordenamiento territorial, en 1994 el INA otorga 4 títulos de propiedad a favor de comunidades Tawahka con una extensión de 5,137.61 ha., estos títulos se encuentran distribuidos a ambas riberas de río Patuca en las comunidades de Yapawas, Parawas, Krautara y Krausirpe.

El sentido de territorialidad está más claro y mejor definido entre los Tawahka, sin embargo entre los ladinos aun se percibe que no hay limitantes para la apropiación informal de la tierra y coinciden en que las tierras que abarcan toda el área son de carácter nacional incluyendo las que están siendo explotadas a título individual.

Entidades internacionales han apoyado esfuerzos de conservación realizados por organizaciones no gubernamentales como ICADE y la FITH. Uno de los apoyos recientes es el recibido por parte del Fondo para el Medio Ambiente Mundial otorgado a la AFECOHDEFOR y ejecutado a través del Proyecto Biodiversidad en Áreas Prioritarias (ProBAP).

Los esfuerzos están enmarcados en las políticas vigentes sobre el desarrollo sostenible, y particularmente en el aspecto referente a la necesidad de contar con un plan de manejo para la administración de la Reserva. Entre ellas, la política forestal, en la cual se considera el Plan de Manejo como la herramienta de planificación para el desarrollo sostenible de las áreas protegidas.

También son concordantes con las estrategias de desarrollo como las de Desarrollo Rural Sostenible, Biodiversidad y la Reducción de la Pobreza. Todas estas políticas y estrategias respaldan el Decreto de creación del Parque y dan, por ende, soporte a las estructuras administrativas hasta ahora consideradas como los Comités Locales de Áreas Protegidas, Comité Regional y el Consejo Nacional.

Estas estructuras respaldan el trabajo institucional ejecutado por ONGs y entidades gubernamentales que, en el caso de las áreas silvestres protegidas corresponden principalmente a la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA) y a la Administración Forestal del Estado (AFE-COHDEFOR).

Con lo anterior, los objetivos planteados para la Reserva están dirigidos a atender, en primer lugar, el fortalecimiento de la participación comunitaria en el proceso de desarrollo de la Reserva, lo que lleva implícito el fortalecimiento organizativo que fue uno de los aspectos en los que se encontró debilidad pero un gran interés y potencialidad. 

En segundo lugar se busca atender la educación, con el propósito de reforzar esa participación comunitaria y minimizar el hecho del poco conocimiento de las implicaciones de un área protegida. Si bien ambos objetivos no están planteados como una exclusividad para la Reserva, ya que éstos pudieron haberse planteado aún cuando no se hubiese creado la Reserva, los mismos van dirigidos al cumplimiento de la Misión y la Visión que se consideró.

La Misión es revertir la destrucción de los recursos naturales y la amenaza a la sobrevivencia del pueblo Tawahka, para el beneficio de los habitantes actuales y futuros de la Reserva, del país y del mundo. A través de la concertación y del trabajo conjunto y organizado; y la Visión establece que al año 2016 una Reserva de Biosfera donde las comunidades tienen acceso a servicios básicos, donde se practica el uso sostenible de los recursos naturales, se protegen las zonas núcleo y se administra bajo el concepto de comanejo.

Para facilitar el manejo y atender lo antes referido, la Reserva fue dividido en cinco zonas de manejo principales: Zona Histórico-Cultural, Zona Núcleo, Zona de Amortiguamiento, Zona de Uso Extensivo y Zonas de Uso Múltiple.

Para el trabajo dentro de estas zonas, se consideraron los cuatro Programas de Manejo sugeridos por el Departamento de Áreas protegidas y Vida Silvestre de la AFECOHDEFOR:

Manejo Integrado de Recursos Naturales, Administración, Desarrollo Comunitario y Educación Ambiental. Para el Programa de Manejo Integrado de Recursos Naturales se definieron los subprogramas de Protección considerando 13 actividades, Manejo de Recursos Naturales con 21 actividades e Investigación con 8 actividades.

El Programa de Administración se elaboró con los subprogramas de Administración con 1 actividad, el subprograma de mantenimiento con 3 actividades, y el subprograma de Relaciones Públicas con 8 actividades.

Respecto al Programa de Desarrollo Comunitario se acordaron los subprogramas de Fortalecimiento Económico para el cual se consideraron 11 actividades, el subprograma de Recreación y Turismo con 12 actividades, y el subprograma de Fortalecimiento Social con 16 actividades. Finalmente, el Programa de Educación Ambiental fue desarrollado con el subprograma de Educación Ambiental con 8 actividades, y el subprograma de Interpretación con 3 actividades.

El período de ejecución bajo el cual se ha elaborado este Plan es de 5 años, en concordancia con lo estimado por el Departamento de Áreas Protegidas. El  presupuesto general estimado para los 5 años fue de 38 millones de Lempiras equivalentes a 2.3 millones de dólares estadounidenses a una tasa de cambio de 16.7 Lempiras por 1 Dólar.

En el presupuesto se consideró el hecho de que la administración de las áreas protegidas es responsabilidad de la administración Forestal del Estado, y por tal razón la Reserva de Biósfera Tawahka Asangni corresponde en jurisdicción a la Región Forestal Olancho Este.

Por otro lado, se estimó la contratación de 10 guardarecursos, 6 promotores sociales, 5 extensionistas en aspectos agroforestales y 1 biólogo. Cabe mencionar que el presupuesto no se está planteando como la responsabilidad de una sola institución. Refleja simplemente las necesidades financieras para implementar el manejo del área y el presupuesto puede, y debe, ser compartido por todas las instancias que ocurren en la Reserva y por la Reserva.